LA RESISTENCIA II
Habré de insistir en el tema porque lo amerita y por las injustificadas razones que se desprenden de Palacio Nacional.
En este país todos tenemos derecho a expresarnos y no por estar en desacuerdo de las autoridades se nos descalifique marcándonos de derecha, financiados por el extranjero, promotores de violencia o de campañas anti gobierno.
Precisaré lo que ocurrió: se trató de una concentración cívica de más de tres horas de múltiples sectores indiscutiblemente espontánea plural y pacífica.
No de “pirrurris” como ofensivamente la consideró amlo como jefe de gobierno de la CDMX, eran familias, personas de la tercera edad, periodistas, jóvenes, estudiantes, muchos profesionistas y vecinos la mayoría de blanco y portando la bandera nacional.
Ninguno representaba a sindicatos, partidos políticos o grupos corporativos.
Se lanzaron consignas directas contra Sheinbaum, Morena, Adán Augusto, Fernández Noroña, políticos corruptos.
Se exigió Estado de Derecho y castigo a quienes asesinaron a Carlos Manzo.
Contrario a lo que afirma Sheinbaum el operativo oficial fue diseñado para inhibir, no para proteger.
Los ciudadanos portaban banderas, los uniformados toletes, escudos, químicos y gases tóxicos.
La ciudadanía se movía con libertad en las calles, la policía y autoridades escondidos tras las vallas y muros, intentaron bloquear los accesos al zócalo y evitar la concentración, promoviendo inseguridad y confusión.
Por ello la instalación de vallas metálicas y bloques de concreto en el Eje Lázaro Cárdenas y Francisco I. Madero.
La violencia por grupos de choque operó exactamente en el único sitio de acceso al zócalo: 5 de Mayo, frente a Palacio Nacional.
Se utilizaron y lanzaron botellas, petardos y palos.
Los agresores evidentemente encapuchados usando los cohetones para simular disparos.
Eso fue determinante para que miles decidieran no entrar al zócalo.
Todo fue inducido. Consecuencias.
Todo esto despertó más la indignación y el rechazo hacia un gobierno que cree que el zócalo le pertenece y que la expresión solo en una y única: la de ellos.
La imagen internacional es pésima:
Represión, censura, violencia, democracia disfrazada, abuso de poder e intento absoluto de control político. Las justificaciones de la presidenta (con a) en la mañanera fueron absurdas y débiles nuevamente acusando a otros de promover un daño a su administración, nada dijo de sumarse a combatir al crimen organizado. La ingeniería política de Morena y el gobierno fracasó y nuevamente dejó un tufo de desconfianza y rechazo en la antesala del Mundial de Fútbol. Los principales medios de todo el mundo registran la magna manifestación; FORTUNE, Dallas News, The Guardián, Reuters, Euro News, Deutsche welle, Al jazeera, Wion (India), The Globe (Canadá), The independent, CNN y decenas más. "Vi a la Ciudad de México durante el fin de semana y tienen serios problemas". Señaló Trump.
No descarta ataques militares contra cárteles en México y remata: "no estoy contento con México”. En tanto el gobierno de Canadá actualizó su alerta de viaje y pidió a sus ciudadanos evitar viajes no esenciales a 15 estados de México, por los riesgos asociados a la inseguridad y a la presencia de la delincuencia organizada. La estampa está entonces dividida en dos: un narcoestado y un gobierno represor.
Posicionamiento
México se hunde cada día más en una extrema y alarmante crisis de seguridad.
Organismos internacionales, medios extranjeros y diferentes gobiernos califican a México como un narcoestado.
Ataques múltiples en completa impunidad: García Harfuch, Gómez Leyva, dos colaboradores de Clara Brugada, el Lic. Cohen y recientemente el alcalde Carlos Manzo deja en claro, como ejemplos contundentes, que sobrevivimos los ciudadanos ante la indefensión de estrategias de seguridad fallidas que encuentran su justificación en culpar al pasado. La sociedad civil inicia movimientos de reclamo y rebeldía ante la persistente sordera de la marcha por la paz, de las advertencias próximas de crímenes, de asesinatos a mansalva y la cada día más clara evidencia de muchas autoridades cómplices coludidos con el crimen organizado.
Para los próximos días se esperan participaciones públicas multitudinarias, espontáneas, en varias regiones del país y ciudades del extranjero. En Ciudadanía Ya demandamos cambios en la política de seguridad nacional, información confiable, proyección ciudadana y firme combate a las bandas de matones y asesinos que operan en todo el territorio. México pasa por una encrucijada: o el gobierno continúa defendiendo y protegiendo a asesinos y la sociedad se levanta irritada, o se determina un radical cambio de rumbo entregando a los saqueadores del país dentro y fuera de las esferas públicas.
Ciudadanía Ya exclama por una nación en paz cobijada por el Estado de Derecho, por leyes y garantías que nos permitan progresar, defender al núcleo familiar y garantizar a las nuevas generaciones espacios libres para el estudio, el trabajo y el esparcimiento.
Ciudadanía Ya habla y representa al núcleo más poderoso de la nación: una sociedad bien calificada para demostrar que México es grande, potente y ejemplo.
Ciudadanía Ya reprueba las simulaciones, la represión, las mentiras y manipulación para tratar los hirientes temas de la violencia.
Si las autoridades que protestaron para hacer cumplir con la ley no se atreven y pueden, la ciudadanía con su poder participativo dará la lección.
De manera cíclica nuestro territorio sufre de intensos fenómenos climatológicos que año con año se agudizan.
No fue suficiente la trágica experiencia hace unos meses del huracán OTIS en Acapulco, Guerrero en donde hasta la fecha han desaparecido millones de pesos destinados a la reconstrucción en la presidencia municipal del puerto bajo la administración de Abelina López Rodríguez.
En particular este año cinco Entidades se han visto seriamente afectadas por tormentas inusuales que han dejado devastación, daños y muertes.
Nuevamente la sociedad civil sale al rescate de los damnificados por las tragedias ambientales.
La suma de víveres es enviada desde diferentes institucionales recolectoras como la Cruz Roja o instituciones académicas como la UNAM que ha respondido de manera multidimensional, combinando la ayuda humanitaria con el conocimiento científico con la emisión de advertencias sobre el clima extremo.
Brigadas de voluntarios civiles se esfuerzan por seleccionar los mejores productos, empaquetarlos y enviarlos por vías seguras para su entrega. Es vital subrayar el grave del daño provocado por los desbordes e inusuales tormentas en varias entidades del país: Veracruz, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo y Puebla.
Sin embargo hemos registrado graves anomalías e irregularidades, abusos y corrupción en el trato a las zonas afectadas.
Por ello, desde esta tribuna cívica, Ciudadania Ya, exigimos:
- Freno al uso político de la devastación.
- Cancelación de todo tipo de selección de medicamentos y víveres de acuerdo al reflejo electoral de las poblaciones.
- Rechazo absoluto y total a la implementación falsa de campañas de auxilio y visita de funcionarios a través de imágenes manipuladas por la Inteligencia Artificial.
- Suspensión de retenes oficiales para apropiarse de las donaciones y colocarlas en empaques y bolsas con el logotipo de Morena.
- Aplicación de auditorías estrictas y urgentes a los presupuestos estatales para el manejo de desastres.
- Cancelación de mensajes alterados que responden más a jornadas electorales que al auxilio de las víctimas.
- Revisión urgente de la infraestructura hospitalaria, eléctrica y de vías de comunicación así como presas y aljibes captadores de agua.
- Divulgación de planes, programas y protocolos de prevención.
- Indemnizaciones por negligencia u omisión del sector gobierno.
La devastación ha dejado al menos 78 muertos y pérdidas millonarias en infraestructura urbana y patrimonio familiar (se estima que hay 100 mil viviendas afectas) 160 regiones aisladas y al menos 90 incomunicadas por aire y tierra.
La explicación científica detalla que hubo una presencia de humedad en la atmósfera extraordinaria por la entrada de una onda desde el este, la cual causó depresiones tropicales tanto en el litoral del Golfo de México (este), como en el Pacífico (oeste) rebasando el máximo histórico climático.